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LA ESTATURA DE LUIS

lunes, 17 de enero de 2011

LA ESTATURA DE LUIS
(12-4-11- 11:50AM)
Por José Alberto Álvarez Bravo
En términos antropométricos, la estatura de una persona solo refleja la cantidad de centímetros que separan el remate de su testa de las plantas de sus pies. En términos morales, con frecuencia resultan inversamente proporcionales. Creo que un ejemplo de ello es el de mi colega y amigo Luis Cino (en la foto), quien para muchos miembros del gremio es nuestra más brillante pluma.
Luis es de esas personas, -que suelen no abundar- en quienes es muy difícil encontrar un gesto adusto, displicente o sarcástico en su trato con colegas y simples conocidos. Siempre encuentra paciencia para leer los manuscritos de cuanto principiante se anima a pedir su opinión, cosa que ocurre con frecuencia. El humor criollo tampoco falta en esa amalgama de rasgos que tipifican a cada ser humano.
Junto a Jorge Olivera, conforma el dúo de “cubanos chéveres” que engalanan al grupo de periodistas independientes que el “periodista” –con frecuencia, apologista del régimen de los Castro- uruguayo Fernando Ravsberg se empeña en desacreditar entrecomillándolo.
La mucha estatura humana de Luis se hace patente en un texto suyo titulado De las huelgas de hambre, publicado el 21 de diciembre de 2010 en las páginas de Cubanet, consensuadas como la meca del periodismo alternativo cubano. Los párrafos de este trabajo de Luis rezuman candidez, amor al prójimo, bondad de alma, sin renunciar al análisis profundo que nunca falta en cada tema que aborda, ni al singular valor con que defiende sus certeras opiniones.
La estatura física de Luis parece confirmar la famosa frase, dicha o atribuida a Napoleón Bonaparte: “el hombre no se mide de la cabeza al suelo, sino de la cabeza al cielo”.

CONDICIONES Y MOTIVOS DEL COMIENZO Y FINAL DE MI HUELGA

CONDICIONES Y MOTIVOS DEL COMIENZO Y FINAL DE MI HUELGA
(1-3-11-5:20PM)
Por José Alberto Álvarez Bravo
Por lo común, el ser humano vive convencido de que las magnitudes son inalterables, fijas, inmunes a las complicadas teorizaciones relativistas de filósofos y “sesudos”, proclives a deambular de cirro en cirro, de nimbo en nimbo.
Una de las magnitudes que mejor corrobora lo inconmovible del axioma, es la distancia. La Ley Conmutativa apabulla a las mentes más díscolas, pertinaces en cuestionar hasta la existencia de lo tangible. La distancia de A a B es igual a la distancia de B a A. Fuera del perímetro del Hospital Siquiátrico, no hay arreglo, salvo que se circunscriba a los difusos límites de la onírica y/o, las alucinaciones, esas que se dan en “condiciones especiales”.
 No solo hay que pensar, con sorna contenida, en estupefacientes o alucinógenos, sino también, por ejemplo, en una huelga de hambre “a rajatabla”. Sobre todo, después de la segunda semana.
Fundamentalmente desde el punto de vista económico, la huelga de hambre es infinitamente más ventajosa en materia de obtener esas “condiciones especiales”, pues en lugar de arruinarse  –y arriesgarse- en la adquisición de costosos y peligrosos alcaloides, se economizan importantes sumas al prescindir de alimentos, dentífricos  y papel higiénico, por no citar gastos indirectos como transporte vehicular, suelas de zapatos y otras nimiedades.
Claro que la huelga de hambre, aunque solo se reduce a colocarse un candado de firmeza de principios en la boca, no está al alcance de todos los terrícolas. A menos que, viviendo en sociedades normales, se trate de excéntricos o de tipos desesperados por llamar la atención.
Para que se justifique un acto de esta naturaleza, se requieren determinadas circunstancias, como por ejemplo, vivir en sociedades regidas por autócratas totalitarios.
Sé que a Usted, si leyó hasta aquí, dos topónimos le vinieron de inmediato a la mente: Corea del Norte, y Cuba. Pero como es de esa gente que se machuca la corbata buscándole la contrapelusa a la caquita del piojo, enseguida arribará a la conclusión de que las diferencias idiosincráticas de ambas naciones impiden la comparación: los norcoreanos, hasta donde trasciende, soportan la esclavitud con mejor talante que los cubanos. O al menos que un creciente grupo –nada desdeñable- de cubanos.
Si la primera condición es el gentilicio, la segunda es la determinación de rechazar, con erguida virilidad, el ultraje al derecho ciudadano. El hecho propiciatorio: que la prepotente bota del tiranuelo caiga sobre ese derecho, por aplastar el mal ejemplo del desafío cuestionador de legitimidades y fueros.
Condiciones y motivo en mi haber, el 1 de diciembre di este responsable y serio paso.
Compatriotas dispersos por el planeta asediaron mi determinación, movidos por su convicción de la superior utilidad, para la noble causa, de mi presencia viva sobre mi ejemplo de mártir. Por lo magro y añejo de mi anatomía, a las dos semanas el móvil me traía voces lejanas, pero la fraternidad cubana me ponía corazones nuevos en el pecho, como para asistir al mío, exhausto y reticente. Nombres que mi cerebro se negó a retener, o pedir a los deudos anotar. Fabián, y mi Aldo bueno, cuyo corazón bombeó mi sangre, y me tiene aquí, trabajando por Cuba. Cecilia Cominero, quien pese a lo ligero de su bolso, puso a Sevilla, meca de la antiquísima tauromaquia, más cerca que Guanabacoa.
Asustado ante la firmeza inequívoca, el bunker envió dos médicos a controlar día a día el avance del deterioro físico, fuente nutricia del vigor moral. Y redujo, vencido y ridículo, el asedio gansteril a seis horas, una vez por semana, diluyendo la base de sustentación de mi postura. 
Elemento decisivo, Moisés Leonardo Rodríguez y su propuesta de asumir, temporalmente, la labor de la Academia Nueva Esperanza en otra vivienda, pues según la vana palabra de los vicarios de sus majestades, su ubicación en mi domicilio es la manzana de nuestra discordia.
Seiscientas cuarenta palabras, transgresión de la continencia, pero no puedo ignorar el otro elemento que grabó con fuego nombres que, en lo sucesivo, de sitial no carecerán en mis afectos. Nombres que mi eterna novia –la letra impresa- y la tecnología, me permitieron rescatar del pandemonio.
La Galia, artesa de la cultura moderna, se rehúsa devolverme a Israel Betancourt, añorante de su tórrido caimán; Héctor Lemagne, con su anhelante corazón a dos latidos de su terruño; la Hispania legendaria, con Catalunya como cuna de mi chozno, tiene a Jorge Luis Llanes como en posición de arrancada; la nieve hostil de la distante Canadá no enfría el patriotismo de Ricardo López.
Limón limonero, las niñas primero. La delicadeza hacia el bello sexo nos viene de la cuna, pero no ha habido con Laura olvido, ni desdén, ni postergación. Ella inspira este tropel de palabras, pues puso alas a mi raciocinio, y me hizo entender que a los dieciséis días me podía considerar indómito.
Su nombre, Laura M. Pruna, es lo segundo que sé de ella. Lo primero es que tiene un panal por corazón, y miel fina y ambarina en sus arterias. Y no fue idiota, ni vale un décimo de los que nos quedamos a retar al tigre. ElQueNacióenDosRíosalaEternidad, tampoco.
Pero quizás ni en esto radique la singularidad de Laura, sino en haber probado que, fuera de las Ciencias Exactas, la distancia no siempre es una magnitud rígida.
Cuando en el crisol de los buenos sentimientos se vierten el amor, el patriotismo, el desinterés y la bondad, la distancia puede convertirse en una abstracción sin dimensiones precisas. Cuando laten a compás dos corazones sangrantes por Cuba, la distancia desaparece como éter derramado.

POLICÍAS Y LADRONES

POLICÍAS Y LADRONES
(1-3-11-5:20PM)
 En la foto: José Alberto y Angel Reinaldo González. Ver video publicado por Nuevo Acción el 12-30-10- a las 11AM
Por José Alberto Álvarez Bravo
Probablemente durante toda nuestra vida, -en particular cuando arribamos a la vejez- la nostalgia por los días de nuestra remota infancia edulcora la carencia de juguetes, la crónica escasez de comida, de bienes materiales, complementada con una exuberante cosecha de sueños e ilusiones.
Imperecedero el recuerdo del “día de los reyes magos”, cada seis de enero. Melchor, Gaspar y Baltasar, resultaban incapaces de leer los millones de “carticas” que ya desde diciembre -o quizás desde antes- repletaban sus zurrones. Supongo que estos buenos hombrecillos leyeran las carticas por orden jerárquico. Primero los hijos de quienes tenían sus arcas llenas de dinero, y después, si acaso, los de quienes tenían sus estómagos llenos de expectativas. Quizás eso ayude a entender por qué me moriré ¿de viejo? sin ver llegar la bicicleta Niágara, ratificada con renovadas esperanzas en cada misiva celestial. 
Como consuelo, debajo de mi humilde jergón, uno de los atareados duendes, en apresurado vuelo, solía dejarme un jueguito de carpintero, o una revolvito de fulminante. Ese día, la alegría por mucho tiempo contenida rompía sus cauces, y la despeinada grey entablaba una despiadada guerra de ¡pum, pum, ratatatá, te maté! ¡no, no; no se valió, yo te maté primero!
El juego de policías y ladrones alcanzaba ribetes de masacre. El duelo entre el bien y el mal, entre la ley y el crimen, era a muerte. Dos bandos bien delimitados, separados por una intangible barrera de intransigencia y desencuentro, a pesar de que no era infrecuente pertenecer alternativamente a uno o a otro “frente”.
La magia de la infancia se va sin retorno, y la cruda realidad de la vida impone sus imperecederas leyes. En la Cuba de hoy, a pocos días de concluir la primera década del siglo XXI y encontrándome a dos pasos de la ancianidad, reaparece en mi vida lo de policías y ladrones, pero ahora no es un juego.
La anécdota me la cuenta Ángel Reinaldo González Saladrigas. Creerla o no, depende en gran medida de predisposiciones y lealtades a sus majestades biraníes.
 -A las cuatro y tres minutos de la tarde del sábado 18 de diciembre de 2010, hice una breve llamada al periodista independiente José Alberto Álvarez, comunicándole que pasaría en breve a visitarle.
Con esa intención, caminaba por la avenida 9 del Vedado, y luego de rebasar la calle H, percibí que un auto patrullero mantenía a dos jóvenes negros retenidos mientras les requería sus documentos de identificación.
Al llegar al pequeño grupo, el uniformado requirió también mis documentos, demanda que cumplí sin ninguna objeción. El agente se dirigió al vehículo, y luego de comunicarse por la radio, me ordenó abordar el mismo.
Fui trasladado a la Unidad Policial sita en la intersección de las calles 21 y C, Vedado, y a poco de estar en el lugar, fui introducido en un pequeño local donde se me despojó de todas mis pertenencias.
Personados los oficiales de la policía política conocidos por Tamayo y Alexander, me comunicaron que el dinero contenido en mi billetera había sido enviado al periodista por un tal Cepero, y que siendo dinero de mercenarios sería decomisado sin apelación posible.
Después fui enviado a los calabozos, siendo trasladado sobre las ocho de la noche a la Unidad Policial Zapata y C, también en El Vedado, donde permanecí hasta cerca de las dos de la mañana.
Al reclamar en esta Unidad mis pertenencias, se me respondió que había sido recibido allí sin ninguna, y que pasara a recogerlas en la Unidad de origen, es decir, 21 y C.
Personado en ésta, al reclamar el dinero se me informó que eso era asunto de la contrainteligencia, y que la PNR  nada tenía que ver con el tema.
El actuar de la policía política me crea la interrogante de si son policías, ladrones, o ambas cosas.

DE "ENCONTRONAZOS" Y OTROS AVATARES

DE "ENCONTRONAZOS" Y OTROS AVATARES
(1-3-10-10:25AM)
Por José Alberto Álvarez Bravo
“En todo grupo humano hay hombres de bajos instintos, criminales natos, bestias portadoras de todos los atavismos ancestrales revestidas de forma humana, monstruos refrenados por la disciplina y el hábito social, pero que si se les da a beber sangre en un río no cesarán hasta que lo hayan secado”- Fidel Castro, La historia me absolverá. 
-“La vez anterior fue una conversación, ahora es un encontronazo”.
Esta frase, en labios del oficial de la policía del pensamiento conocido por Tamayo, presidió nuestro segundo encuentro, alrededor de la dos de la tarde del miércoles 22 de diciembre de 2010, en el mismo recinto del sótano de la Unidad Policial Aguilera, adonde fui conducido luego de mi temprano arresto junto a Moisés Leonardo Rodríguez y Luis Enrique Labrador por parte de más de una veintena de efectivos de la tristemente célebre Sección 21, adscrita a la Seguridad del Estado cubana.
Para una persona normal, el término encontronazo le sugiere el choque entre dos locomotoras, entre dos barcos, entre dos rinocerontes, o dos campeones superpesados en deportes de combate. Para un totalitario, puede ser entre un estudiante y un tanque de guerra, o entre un viejo devastado por dieciséis días de huelga de hambre, y dos jóvenes bien alimentados y entrenados en artes marciales; uno en calidad de detenido, los otros, de detenedores. 
Por qué soy un opositor activo.
Para entender el proceso de mi cambio de ciudadano común a opositor activo, es preciso un poco de historia. Apenas cumplidos diecisiete años de edad, fui reclutado al Servicio Militar Obligatorio. Pasé los dos primeros años sin mayores tropiezos, pero al comenzar el tercero ya no podía tolerar la bota de quienes me negaba a aceptar como “superiores”, y fui condenado a seis meses de privación de libertad por Insubordinación de Palabra, dos años por Desobediencia de Orden, y cuatro años más por Quebrantamiento de Sanción. En la prisión de La Cabaña, fui testigo del asesinato de Manuel Cabana por parte de los guardias Florencio y Chávez, en diciembre de 1970. 
Antes de cumplir veinte años de edad, cerca de Sagua la Grande, estuve a punto de ser destrozado, junto a Oscar Romero Lemus, por una verdadera lluvia de balas sdelano b CCCP. Cinco fusiles AK-47 vaciaron sus cargas de metralla, odio y muerte hacia el sitio en que habíamos buscado precario refugio. Un monstruo con figura humana, enfundado en un uniforme verde olivo, con un membrete sobre el bolsillo de la camisa –Ministerio del Interior- apuntó su pistola soviética sobre mi rostro en dos ocasiones, y dos proyectiles silbaron en mis oídos su canto de muerte. Yo, la cuarta generación de los Cuté nacidos en Cuba, pero desgajados de Catalunya, fui el primero de mi estirpe en soportar en su carne el ominoso “plan de machete”. Y no fue la Guardia Rural, por cierto.
Continué mi vida normal, cuatro hijos naturales y otro putativo, sin conocer de “encontronazos” y otros avatares con el poder perpetuo de los hermanos Castro Ruz, solo con un contenido rechazo corazón adentro.
En 1990, mi ya difunto amigo Amable Álvarez se ofreció para cumplirme un sueño: conocer personalmente a María Elena Cruz Varela y su Grupo Opositor Liberal Criterio Alternativo. Aunque no tenía aun los elementos políticos y la situación personal necesaria para pasar a la condición de opositor activo, este encuentro fue la escuela primera que me enseñó el camino a la libertad plena. Veinte años después, María Elena continúa siendo mi paradigma y mi inspiración. Pascualito y Lázara, las más valiosas gemas en el cofre de mis más caros afectos.       
Después de haberme usado para descargar sobre mí un fardo de suspicacias de parte de María Elena y Criterio, fui acosado y maltratado por la policía de las ideas. Ese fue mi primer “encontronazo” con el Departamento de Enfrentamiento al Delito Contrarrevolucionario, versión caribeña y aventajada de la Gestapo, el KGB y la Stassi.
Dedicado por entero a ganar el sustento en el sector privado, a mediados de 2007 una llamada telefónica de mi ex compañera determinó el comienzo del tránsito definitivo de ciudadano común a opositor activo:
-“Alberto, Carlito está preso”.
Como es normal en situaciones de este tipo, mi posición preliminar se basó en la tesis de que si ha sido detenido, es porque algo indebido ha hecho. Hay que esperar la primera visita en la prisión Valle Grande para hablar sin interferencias: “Papi, yo no sé nada de lo que me acusan”.
Así comenzó una larga batalla contra uno de los procesos penales más amañados y escandalosos manejados por el Ministerio de Interior, a través de los tribunales peleles de la finca Gran Birán. Uno de los más odiosos crímenes de lesa inocencia, responsabilidad personal y directa del Señor Todopoderoso Raúl Castro, que permanecen sin solución como cobarde represalia por mi negativa a poner la mansa cerviz al yugo castrista.
El odio hacia la Academia Nueva Esperanza, y hacia mi persona, se explica también por el hecho de que impartimos lecciones sobre el Derecho Positivo vigente en Cuba, normativas jurídicas que el régimen inconsulto que con tanto celo defiende el Señor Tamayo pisotea con grotesco frenesí.
Prueba de que el Ministerio de Justicia, el Tribunal Supremo Popular y la Fiscalía General de la República son serviles brazos ejecutores al servicio de quienes mandan en nuestra sufrida isla, es precisamente el caso de mi hijo Carlos Denis Crespo.
La Ley de Procedimiento Penal vigente establece un máximo de noventa días naturales para que la instancia se pronuncie sobre el caso que ha de ver. En el caso de mi hijo, la Licenciada Claribel Garlobo, del Departamento de Revisiones Penales de la Fiscalía Provincial de Ciudad de La Habana, tiene el expediente en su poder desde el 15 de octubre de 2007. De noventa días, a tres años y más de dos meses, me parece ver una notable diferencia.
Un joven cubano, humilde y mestizo, permaneció veintisiete meses en prisión al serle imputado un delito común con el que no tuvo la más mínima relación. ¿Por qué? Por la relación personal de su reticente ex suegra con un oficial corrupto (suelen ser sinónimos) del Departamento Técnico de Investigaciones, nombrado Rafael Sanamé. Alrededor del “delito” se implicaron dos Tenientes Coroneles del Ministerio del Interior. Luchando contra molinos de viento, ante mí quedó al descubierto toda la podredumbre que carcome la sociedad cubana, especialmente su andamiaje gubernativo, y sobre todo la administración de “justicia”.
Al Señor Raúl Castro agradezco la felicidad infinita de poder combatir la opresión desde dentro de Cuba.
Si en su momento el Señor Castro no hubiera ordenado congelar la revisión penal del caso de mi hijo, y se hubiese aplicado la ley preexistente, hoy quizás me estuviera privando del insuperable placer de calificar como opositor activo dentro del propio cubil de la fiera sedienta de sangre inerme. Pero, gracias al cielo, la rabia y la soberbia disimulada de este señor, y la torpeza y superficialidad con que decide el destino ajeno, me permiten el privilegio de ser enteramente libre, atendiendo a que pienso y hablo sin hipocresía.
Tamayo quiere respeto.
El señor Tamayo, principal entre los que dan la cara en nombre de la represión política en La Habana, quiere, como todo el mundo, que se le respete, tanto a su persona como a su cargo. En las dos ocasiones en que me ha secuestrado –él dice detenido- me lo ha exigido.
Parece ignorar que para ser acreedor al respeto, hay que merecerlo. No basta con disponer de suficiente autoridad para mandar a golpear mujeres, incluso por las mamas (Párraga, 17 de marzo 2010: “aplícale lo que te enseñé”; victima: Tania Montoya), para encarcelar ciudadanos desarmados (de armas de fuego, que no de valientes principios), para robarse el dinero que no le pertenece más que al legitimo dueño, para incautar sin motivo el documento de identidad a fin de crear dificultades adicionales al readquirirlo, sino que es preciso fundar cada acto en el amor al prójimo, en el respeto a los principios que rigen el normal funcionamiento de toda sociedad civilizada.
Qué más quisiera yo que poder respetarlo, pero él no me da motivos. Más que respetarle, ahora quiere que le tema, pero tampoco me da motivos. Quiere asustarme con la muerte y el purgatorio, con decomisarme lo poco que tengo –una laptop y una cámara fotográfica- , con no dejarme entrar ni un centavo del bolsillo de mis hermanos de la diáspora, cultivarme el síndrome de Stalingrad, encarcelarme, golpearme. Tarde han llegado sus amenazas. En otro tiempo tal vez me habría escondido, despavorido, debajo de la cama, pero me cansé de vivir con miedos.
De no haber levantado el ominoso asedio a mi domicilio, hoy sería un incómodo cadáver en el martirologio cubano de las huelgas de hambre. Obviamente, el régimen castrista carece de solvencia política para pagar por otro muerto.
Si es para perder el tiempo tratando de intimidarme, que Tamayo y el resto de quienes forman el grupo humano que rodea y perpetúa a los Castro en el poder acaben de convencerse de que es inútil continuar secuestrándome.
Sépanlo de una buena vez, señores del poder, y actúen en consecuencia: no les temo en lo absoluto.
Descendiente espiritual de Guamá, de Martí y de Maceo, una y definitiva es mi divisa personal:  prefiero ser mártir a ser esclavo.

"SEGUIRÉ LUCHANDO POR ESTA CAUSA HERMOSA", José A. Álvarez Bravo

"SEGUIRÉ LUCHANDO POR ESTA CAUSA HERMOSA", José A. Álvarez Bravo
(12-22-10-9:30AM)
Una Entrevista de Aini Martín Valero
Tras 16 días en huelga de hambre, José Alberto Álvarez Bravo, periodista independiente y Director de la Academia Nueva Esperanza. Colaborador de Misceláneas de Cuba, Cubanet y otras páginas Web, ha tenido la gentileza de ofrecer una entrevista a esta reportera.
Los días de huelga no resquebrajaron al periodista, sus ideas se mantuvieron firmes. Perdió varias libras de peso corporal y persiste en retomar otro huelga mientras que los motivos sean firmes y de peso. 
Aini Martin Valero (AMV) ¿Cuales fueron tus motivaciones para iniciar la huelga de hambre que concluiste hace unos días? 
José Alberto Álvarez Bravo (JAAB) Las motivaciones fueron varias, debido al asedio por parte de la policía política a mi domicilio, con la intención de que ninguna de las personas que asisten de manera regular a la Academia Nueva Esperanza llegaran a él, decido comenzar esta huelga para que este asedio sea levantado. 
AMV- ¿Qué te hizo abandonar  la huelga de hambre? 
JAAB- La demanda se consolidó después de un punto básico que fue el cese del asedio de la policía política a mi domicilio. A partir de los días 8, 9 y 10 impidieron la llegada de personas a mi casa, que tuviera que ver con la disidencia o la sociedad civil. El día 10 levantaron el asedio  y lo limitaron a los miércoles desde las 7.00am hasta aproximadamente la 1.00pm.  De alguna manera empezó a ser como una especie de asedio simbólico, como para no dar su brazo a torcer. En la práctica levantaron el asedio, por consiguiente la demanda fundamental fue cumplida. 
AMV- ¿Qué te pareció las muestras de apoyo tanto internas como externas, que tuviste durante tu huelga y si alguna carta o llamada te ayudó o motivó a deponer la huelga?
JAAB-  En efecto el apoyo y la solidaridad recibida fue una muestra de madurez, de intelección  y comprensión de la sociedad civil de nuestra necesidad de la unidad en la práctica, con independencia de que cada quien mantenga su visión, sus posiciones ideológicas y sus inclinaciones de preferencias políticas.
Recibí muchas llamadas, un canal de televisión de la Florida, de la emisora “La Poderosa” que agradezco mucho a Fabián y a quienes hicieron la gestión, agradezco mucho a mis hermanos de Nueva Esperanza en el exilio. Pero en particular la misiva que me tocó el corazón es de la hermana Laura Pruna que en alguna parte vive, no la conozco, pero su carta fue muy hermosa y le quiero agradecer inmensamente sus palabras para conmigo. Fue uno de los elementos que coadyuvó a que yo reconsiderara abandonar la huelga. 
AMV-¿Continuará la Academia Nueva Esperanza en tu vivienda del Vedado? 
JAAB- No, la academia no continua aquí, pero la casa del Periodista independiente si seguirá funcionando en mi vivienda. Por otro lado el Licenciado Moisés Leonardo Rodríguez planteó sabiamente buscar un lugar para continuar con la Academia y ésta continuará en el municipio La Lisa aquí en Ciudad de La Habana. 
AMV- ¿Cómo ha quedado la salud de Álvarez Bravo? 
JAAB- Me ha quedado como secuela una inflamación en la pierna derecha, me produce dolores y como consecuencia me quedó un incremento del odio a la tiranía y del odio a quienes oprimen a la nación cubana, no como personas sino en su carácter como opresores.  
AMV- ¿Cuáles son los planes?, ¿qué piensas hacer en lo adelante? 
JAAB- Pienso seguir luchando por esta causa hermosa a la que Dios ha permitido que dedique mi vida y en la que me siento muy feliz de poder entregar todas mis posibilidades y potencialidades y dar aun más allá en la medida de lo posible. Tenemos planes de trabajo y continuaré ejerciendo el periodismo. 
AMV- Muchas gracias y deseo que te recuperes pronto.

CAMBIA ÁLVAREZ BRAVO PROVISIONALMENTE SU HUELGA A AYUNO CONDICIONADO

CAMBIA ÁLVAREZ BRAVO PROVISIONALMENTE SU HUELGA A AYUNO CONDICIONADO
(12-20-10- 5:15PM)

Una comunicación necesaria.
Después de un análisis del equipo de alumnos y profesores de la Academia Nueva Esperanza se decidió:
1-   Que el miércoles 22 de diciembre de 2010 se impartirán las clases de la Academia en la sede provisional de Ave 83, Nº 14805. e/148 y 152, El Palenque, La Lisa.
2-   Que el profesor Moisés Leonardo Rodríguez confirma su decisión a llevar a cabo lo acordado.
3-  Que se consultará a los profesores Dimas Castellanos y Wilfredo Vallín para conocer su disposición al respecto.
4- Que el hermano José Alberto pasará a un ayuno hasta el día miércoles para, de acuerdo al desenlace, deponer su huelga de hambreo ayuno en este caso, por acuerdo de los alumnos y profesores de la Academia y numerosos miembros de la sociedad civil que le estimamos y consideramos, atendiendo a que será más valioso vivo que muerto.
 Firmado, Moisés Leonardo Rodríguez

ABRUMADOR APOYO DE OPOSITORES A JOSÉ A. ÁLVAREZ BRAVO

ABRUMADOR APOYO DE OPOSITORES A JOSÉ A. ÁLVAREZ BRAVO
(12-20-10-11:45AM)
 
Hermanos de lucha brindan su respaldo a José Alberto Álvarez Bravo en su huelga de hambre. En esta foto aparecen: Arnaldo Herrera Campoalegre, Coordinador en Cuba de Nueva Esperanza, Lilvio Fernández líder de Jacu y Silvio Benítez de Voces del Barrio, acompañados por militantes de esas organizaciones.
UNA NOTA DE LA DIRECCIÓN DE NUEVO ACCIÓN: Publicamos la nota de apoyo firmada por 100 disidentes, opositores, periodistas independientes y miembros de la naciente sociedad civil,  pero personalmente y a nombre de Nueva Esperanza de Cuba, hemos seguido insistiendo en que José Alberto debe de dejar la huelga de hambre y usar otras estrategias para seguir cumpliendo con la importante tarea que desempeña. Confiamos en que el patriotismo y la cordura primen y nuestro llamado sea oído. Estamos en espera de noticias que ofreceremos a nuestros lectores. José Alberto y sus seguidores, tienen que comprender que él es mucho más útil vivo que muerto.
Los abajo firmantes expresamos por la presente nuestro apoyo a José Alberto Álvarez Bravo, quien se ha declarado en huelga de hambre en señal de protesta por el cierre arbitrario de la Academia Nueva Esperanza, centro de enseñanza alternativa gratuita bajo su dirección, y por el asedio permanente al domicilio, por parte de la policía política, para impedir la visita de amigos y hermanos de lucha.
Este centro docente no viola ninguna ley vigente en Cuba, pues otros centros de enseñanza alternativa funcionan normalmente, a pesar de que cobran estos servicios (colegios religiosos, Federación de Mujeres Cubanas, etc.)
El acto de protesta se mantendrá hasta tanto las autoridades cambien su abusiva conducta, violatoria de los más elementales derechos de los cubanos.
 
Luis Alberto acompañado de Yoan David  González y Julio Antonio Rojas


Heriberto Liranza y activistas confortan a José Alberto


Listado de apoyo a huelguista.
1)      Jorge Carlos Coello Larrea.
2)      Juana María Oquendo Gómez
3)      Juan Carlos Briñas Ricardo.
4)      Ernesto Herrera Viel.
5)      Dimas Cecilio Castellanos.
6)      Silverio Portal Contreras.
7)      Lázaro Fresneda Fernández
8)      Carlos Ríos Otero.
9)      Ana Rosa Ledea Ríos.
10)   Nancy Pérez Ávila.
11)   Julia Estrella Aramburo.
12)   Crispina Xiomara Duquesne Suarez.
13)   Juan Carlos Vasallo Fregio
14)   Elisbán León Marce.
15)   Michel Iroy Rodríguez Ruiz
16)   Eduardo Pérez Flores.
17)   Vladimir Turró Páez.
18)   Rafael Bueno Ramírez.
19)   Miguel Amado Reyes Fonseca.
20)   Lázaro Prieto Álvarez.
21)   Omaida Padrón Azcuy.
22)   Juan Antonio Madrazo Luna
23)   Aini Martin Valero.
24)   Neola Camila Araujo Molina.
25)   Damián Sánchez Sáenz.
26)   Mario José Delgado González.
27)   Gustavo Pardo Valdés.
28)   David Águila Montero.
29)   Juan Humberto Guerra Perugorría.
30)   Adolfo Pablo Borrazá Chaple
31)   Luis Enrique Labrador Díaz
32)   Aníbal Alemán Jiménez
33)   Joel Lázaro Carbonell Guilar
34)   Segundo Rey Cabrera González
35)   Juan Mario Rodríguez Guillen
36)   Hugo Damián Prieto Blanco
37)   Héctor Julio Cedeño Negrín
38)   Ángel Reinaldo González Saladrigas
39)   Reynaldo L. Martínez Ches
40)   Manuel Cuesta Morúa
41)   Juan Carlos Bous Batista
42)   Joicy García Martínez
43)   Julián Antonio Gallardo Arbella
44)   Rodolfo Barthelemy Cobas
45)   Idalberto Acuña Carabeo
46)   Silvio Benítez Márquez
47)   Juliet Michelena Díaz
48)   José A. Sieres
49)   Rayme Peña Echevarría
50)   Juan Eugenio Leal García
51)   Roberto Jesús Guerra Pérez
52)   Darsi Ferrer Ramírez
53)   Jenny Palenzuela Izquierdo
54)   Jesús Emilio Hernández Figueroa
55)   Manuel Guerra Pérez
56)   Sergio Giralt Estrada
57)   Tomas Núñez Labrador
58)   Gerardo Lazcano Naranjo
59)   Marina Montes Piñón
60)   Carmen Julia Rodríguez Sijas
61)   Rubén Picrin Perón
62)   Caridad Rodríguez Corrales
63)   Jorge Benito Rodríguez
64)   Argelio Martínez Avalos
65)   Aliomar Janjaque Chivaz
66)   Juan del Pilar Goberna Hernández
67)   Niurka Luque Álvarez
68)   Benito Ortega Suarez
69)   Nitza Rivas Hernández
70)   René Ramón González Bonelly
71)   Bartolo Márquez Alcebo
72)   Niurkys Rivera Despaigne
73)   Julio Antonio Rojas Portal
74)   Luis Enrique López Torres
75)   Sara Marta Fonseca Quevedo
76)   Luis Olivero Olivero
77)   Leonardo Calvo Cárdenas
78)   Magalys Norbis Otero Suarez
79)   Hermógenes Inocencio Guerrero Gómez
80)   Teresita Castellanos García
81)   Dagoberto Vergel Souto
82)   Eduardo Rodríguez Báez
83)   Felicito H Campagna Castañeda
84)   Guillermo Padilla Alfonso
85)   Alfredo Guilleuma Rodríguez
86)   Richard Roselló
87)   Leonardo Hernández Camejo
88)   Alina Veranes Verey
89)   Pedro Fontanals Miranda
90)   Agustín López Canino
91)   Reinaldo Cosano Alén
92)   Carlos Rafael Jáuregui Blanco
93)   Lilvio Fernández Luis
94)   Arnaldo Herrera Campoalegre
95)   Carlos Manuel Pupo
96)   Yoan David González Milanés
97)   Eriberto Liranza Romero
98)   Boris Rodríguez Jiménez
99)    Suanet Vicente Luque
100) Laritza Olivares Dinza